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viernes, 23 de octubre de 2020

Hacerla tuya

De vez en cuando, me encuentro con escenas que me apetece fotografiar, pero tengo la sensación de que les falta algo… Lo intento solucionar, según los casos, de diversas formas: cambiando el ángulo de la toma, levantando la cámara, inclinándola, disparando a ras de suelo…procuro emplear cualquier “truco” para modificar la forma de percibir lo que tengo delante. Pero en otras, tengo que dar un paso más e intervenir en ellas. Tengo que hacerlas mías, darles mi "toque" personal que las haga diferenciarse de las demás.

Unos ejemplos: En estas tomas quería crear un efecto de estrella en las altas luces. Sabía que para conseguirlo, tenía que cerrar el diafragma lo suficiente para que hiciera su aparición el efecto. Si no se abusa de él, puede cambiar sustancialmente la escena que estamos fotografiando haciéndola más interesante. Cuando, como en estos casos, son exposiciones de varios segundos, se hace imprescindible el uso de un trípode.

SLT A77 + Sigma 24 mm. f/2.8 (36 mm. eq. en FF) + Trípode - f/14 - 13 seg. - ISO 100

SLT A77 + Sigma 24 mm. f/2.8 (36 mm. eq. en FF) + Trípode - f/13 - 30 seg. - ISO 100 - Recorte en formato 1/2

En esta otra quería crear una estela con las luces de los vehículos que circulaban por la carretera. Parecía a todas luces que esa noche, no iba a ser mi noche... Estuve esperando más de media hora sin que pasara ni un solo coche en la dirección que yo quería. A punto de abandonar la sesión y dejarla para mejor ocasión, vi a la pareja de la guardia civil que se disponía a iniciar su ronda nocturna. No dude un momento; me acerqué a ellos y les informé de lo que pretendía. Les pedí que pasaran lentamente delante de la cámara para crear el efecto que estaba buscando. Ellos accedieron con agrado. Como no quería abusar de su amabilidad, sabía que sólo tendría un intento... Este fue el resultado:

SLT A77 + Sigma 24 mm. f/2.8 (36 mm. eq. en FF) + Trípode - f/18 - 30 seg. - ISO 100 - Recorte en formato 1/2

En esta última, en un principio, quería sacar una fotografía nocturna de la Plaza Aragón de Sádaba (mi pueblo). En todas las ocasiones que fui siempre había coches aparcados que “molestaban” en la foto. Así que se me ocurrió la idea de convertir al “molesto vehículo” en el protagonista de la toma. Para ello, además de trípode, sólo tendría que llevar un flash para utilizarlo fuera de cámara e iluminar desde los faros del coche, dando la impresión que eran los suyos. Con 30 segundos de exposición, de noche y con ropa oscura, si lo hacía bien, no saldría en la foto mientras hacía los disparos del flash. Fueron necesarios varios intentos hasta que, por fin, en la pantalla de la cámara vi que tenía la toma que quería.

SLT A77 + Sony 16-105 mm. f/3.5-5.6 + Trípode + Flash fuera de cámara - 16 mm. (24 mm. eq. en FF) - f/22 - 30 seg. - ISO 50

lunes, 21 de septiembre de 2020

El sueño de una noche de verano

Ya sé que poco tiene que ver la comedia de Shakespeare con la foto que os muestro en esta entrada, pero es que tenía tantas ganas de hacerla que me ha parecido una analogía muy apropiada. 

Este tipo de tomas necesita un mucho de todo. Necesitamos mucha planificación, mucha paciencia, mucha oscuridad y mucha edición. Contando además con el tiempo, que nos tiene que acompañar si queremos tener un mínimo de éxito… 

Empezaré por el principio: 

Sabía que la luna nueva iba a ser el día 19 de agosto. Es esencial evitar todo tipo de contaminación lumínica, por lo que tendría que hacer la foto entre los días 18 a 21 de ese mes. Empleando la utilidad web Stellarium pude conocer la posición de la Vía Láctea a una hora concreta. De esa forma pude saber que la mejor hora en la que se podía divisar era sobre las 11 de la noche, en posición sur, con cierto desplazamiento hacia el oeste. El día elegido fue el 20 de agosto; si no podía hacerla lo podría intentar al día siguiente. 


No quería hacer una foto de la Vía Láctea sin más. Mi intención era incluir un elemento potente como elemento principal y utilizarla de fondo. Además, detrás de ese elemento no tendría que haber ninguna iluminación para evitar un horizonte demasiado claro que restara protagonismo a ese astro. Por ello pensé en que la sinagoga de Sádaba cumplía con todos esos requisitos. 

Así pues, el día 18 por la mañana fui al lugar y, con brújula en mano, busqué la localización perfecta para la toma. Es importante ir al sitio con anterioridad para buscar la mejor posición y evitar, en la medida de lo posible, todo tipo de improvisación. La foto la tendremos que hacer en total oscuridad por lo que es importante conocer muy bien el lugar.


Llegó el día 20. A medida que se iba acercando la hora comenzaba a crecer la velocidad del viento; y lo que es peor… también lo hacían la aparición de nubes… 

Estuve a punto de abandonar y dejarlo para el siguiente día. Pero, ante la incertidumbre de que pudiera pasar lo mismo, decidí intentarlo. Si no había suerte, siempre tendría una segunda oportunidad. 

Es muy importante ir, como mínimo, dos personas. La noche puede ser muy traicionera y pueden pasar mil imprevistos, además de ser muy complicado disparar e iluminar al mismo tiempo. En mi caso, como no podía ser de otra forma, me acompañó mi mujer. 

Una vez en el lugar comprobamos que la Vía Láctea no estaba en el lugar previsto, sino que estaba un poco más desplazada hacia el sur, por lo que tuve que cambiar ligeramente la ubicación desde la que iba a hacer los disparos. 

Como ya he comentado, quería que el motivo principal de la composición fuera el mausoleo de la Sinagoga por lo que, para hacerlo posible, lo tendría que ir iluminando con unos toques de flash. También quería iluminar el interior del monumento, para ello utilizaría el mismo flash, pero con un celofán de color para diferenciar las iluminaciones. Un consejo: para que no aparezcamos en la escena, es muy importante que cuando estemos iluminando no nos interpongamos entre la cámara y el motivo a iluminar. 

Como el tiempo de exposición que iba a utilizar, para que las estrellas aparezcan como puntos y no como rayas, era de unos 20-25 segundos, estaba claro que no podía hacer todo en una sola toma. Decidí hacerlo en tres, con la precaución de no hacer, entre toma y toma, la más mínima variación en el encuadre. En la primera iluminaría el mausoleo (15 seg. – f/8 – ISO 200 – Toques de flash a ½ potencia), en la segunda su interior (15 seg. – f/8 – ISO 200 – toques de flash a ½ potencia con celofán de color)  y en la tercera tomaría la Vía Láctea (25 seg. – f/2.8 – ISO 2500).

En un principio, el resultado con esa gran nube ocupando gran parte del encuadre no era del todo de mi agrado, por lo que decidimos volver al día siguiente para intentarlo de nuevo. El problema es que el día 21 por la noche estaba nublado y el día 22 empezó a aparecer la luna. Sí o sí tenía que quedarme con lo que tenía… 

Datos de las tomas: 
Cámara: Sony DSLT A77 
Objetivo: Sigma 24 mm. f/2.8 macro 
Trípode + soporte en L + disparador por cable + flash Youngnuo 460 II (fuera de cámara) + Celofán de color 
Los valores de exposición de cada una de las tomas se obtuvieron haciendo pruebas previas de iluminación (prueba y error).



lunes, 17 de diciembre de 2018

Noria de Zaragoza

En septiembre de 2013 se instaló a orillas de río Ebro la noria itinerante más grande de Europa. Tenía una altura de 70 metros y contaba con 42 cabinas climatizadas con capacidad para 8 personas. Esa noria fue una de las atracciones principales de las fiestas del Pilar de aquel año hasta que, finalmente, en enero del 2014 se desinstaló. La siguiente parada que tenía programada fue Málaga, pero cuando iban a desmontarla, el Ayuntamiento de esa ciudad negoció y se ha quedado ahí de forma permanente.

Este año Zaragoza vuelve a contar con una noria panorámica a orillas del Ebro, pero esta vez no tan alta (48 metros) y con una ubicación un poco más alejada del río; lo que se traduce en unas vistas un poco menos espectaculares. No obstante, es una buena oportunidad para disfrutar de unas bonitas vistas y, sobre todo para los amantes a la fotografía, el poder inmortalizarlas...

Si no cambian de opinión, su retirada está prevista para el próximo 8 de enero, por lo que, ya sabéis, hacer un hueco en vuestra agenda para programar una visita.

Unos consejos:
  • Los cristales de las cabinas producen muchos reflejos por la noche por lo que cuesta mucho encontrar el ángulo para que éstos no molesten. Cuantos menos estéis en la cabina más oportunidades para poderlo buscar.
  • Creo que el mejor momento para disfrutar de un viaje es la famosa “hora azul”. Ya sabéis, cuando está empezando a anochecer pero los edificios ya se encuentran iluminados. Es un momento mágico en el que, con toda seguridad, se pueden hacer unas tomas impresionantes. Estas están realizadas ya con noche cerrada. ¡Qué le vamos a hacer!, otra vez será…

Datos de las tomas:
Cámara: Sony DSLT A77V
Objetivo: Sony DT 16-105 mm. f/3.5-5.6
CE: Compensación de la exposición
AI: Apoyo improvisado en mobiliario urbano
EST: Estabilizador de cámara activado

30 mm. (45 mm. eq. en FF) - f/4.5 - 1/15 seg. - ISO 400 - AI - Recorte en formato 1/2

16 mm. (24 mm. eq. en FF) - f/3.5 - 1/40 seg. - ISO 100

60 mm. (90 mm. eq. en FF) - f/5.6 - 1/4 seg. - ISO 1600 - AI - CE: +1

16 mm. (24 mm. eq. en FF) - f/14 - 1,3 seg. - ISO 100 - AI - CE: +1

16 mm. (24 mm. eq. en FF) - f/3.5 - 1/13 seg. - ISO 1600 - EST - Recorte en formato 1/2

30 mm. (45 mm. eq. en FF) - f/4.5 - 1/10 seg. - ISO 400 - AI

lunes, 20 de agosto de 2018

Al final... ¿un churro?

Sabía que era imposible hacer lo que pretendía debido a la gran contaminación lumínica, pero qué le vamos a hacer… soy aragonés. Quería retratar el castillo de Sádaba con un precioso fondo: la Vía Láctea.

Un día antes consulté el programa Stellarium (un programa gratuito que muestra la bóveda celeste en un momento seleccionado). Las indicaciones eran claras: a las 22:30 horas, con la noche ya cerrada, se podría ver claramente el Centro Galáctico apuntando hacia el sur. Conforme fueran pasando las horas se iría moviendo hacia el oeste. Tendría que buscar una composición atractiva en la que, apuntando hacia el sur, saliera el castillo.

Manos a la obra. Me dispuse a encontrar ese lugar.

Después de un rato deambulando por las inmediaciones de Sádaba creí haberlo encontrado. Sabía que a esas horas las luces de las calles del pueblo, unido a la iluminación del propio castillo, impedirían mostrar la Vía Láctea, pero bueno… había que intentarlo.

Al día siguiente allí estaba. El exposímetro de nuestras cámaras, con esas condiciones de luz, poco nos puede ayudar, por lo que la forma de hacerlo es mediante el método de “prueba y error”. Después de unas tomas hallé la exposición correcta para el castillo y para el cielo e hice varias fotos más. Luego tocaría “pelear” con Photoshop para intentar sacar algo de provecho.

Unos días después (me gusta que mis fotos "reposen" un poco antes de editarlas) me “metí en faena”. Después de más de un par de horas de trabajo entre fotos, reducciones de ruido, equilibro de color y capas y capas de ajuste; tuve que emplear otra foto de la Vía Láctea para intensificarla y que todo ese trabajo no quedara hecho un churro...

Datos de la toma: 
Cámara: Sony SLT A77V
Objetivo: Sony DT 16-105 mm. f/3.5-5.6
Trípode y disparo con retardo de 2 seg.
1ª Foto - 16 mm. (24 mm.eq.en FF) - f/8 - 5 seg. - ISO 100
2ª Foto - 16 mm. (24 mm. eq. en FF) - f/4.5 - 30 seg. - ISO 3200

Mientras estaba haciendo las tomas, veía claramente que lo que pretendía no se podría hacer con un mínimo de calidad (la única forma de hacerlo es en un lugar donde no interfiera la contaminación lumínica), por lo que me puse a jugar…

Busqué otra ubicación y situé la cámara sobre el trípode. La noche estaba cerrada, por lo que la iluminación la tendría que poner yo componiendo e “inventando” una escena en la que un objeto volador fuera recorriendo un camino.

Durante treinta segundos estuve moviendo en círculos la linterna para formar una “pelota” de luz voladora. En los sesenta siguientes, daría unos toques de flash a los árboles para intentar crear la ilusión de que el resplandor de esa bola los iluminaba. Otros toques de flash sobre el suelo separarían la bola de éste para dar la ilusión de vuelo. Finalmente, otros treinta segundos más servirían para exponer las estrellas. Como estaba yo solo lo tuve que hacer por partes... En total, cinco fotos que posteriormente han sido unidas en la edición.

¡Ah, por cierto! El resplandor que se ve a la derecha es Layana y el del fondo Uncastillo. Ambas poblaciones de la provincia de Zaragoza.

Si intentáis esta técnica hay que tener en cuenta que, en los “toques” de flash, la iluminación si se solapa se duplica creando unos efectos muy extraños e irreales, por lo que hay que procurar no iluminar sobre la zona que se ha hecho anteriormente.

Otra foto que no tiene ningún valor pero que me sirvió para practicar el método denominado “light painting” (pintar con luz).

Datos de la toma:
Cámara: Sony DSLR A700
Objetivo: Samyang 8 mm. f/3.5 (12 mm. eq. en FF)
Trípode, disparo con retardo de 2 seg.  y Flash Yongnuo 460 II a 1/8 de potencia
4 Fotos con flash: f/8 - 30 seg. - ISO 100
Foto de estrellas: f/4.5 - 30 seg. - ISO 1000

Espero que, por lo menos el texto, os haya entretenido.

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Despidiendo el día, saludando a la noche (2ª parte)

Seguramente, si salís de paseo una noche con luna nueva, sin nubes en el cielo y el algún lugar donde no haya demasiada contaminación lumínica podréis apreciar una franja “lechosa” que recorre el firmamento. Efectivamente, es la vía láctea (nuestra propia galaxia) y, cumpliendo con las anteriores condiciones, la podremos ver a lo largo de todo el año.

Al igual que los demás astros, la vía láctea aparece por el este y se pone por el oeste y dependiendo de la estación del año en la que nos encontremos tendremos que mirar en una dirección u otra para hallarla.

Ahora bien, si queremos verla en todo su esplendor tendremos que esperar para incluir el centro galáctico. Éste no es visible durante todo el año ya que, durante ciertos meses, sale durante el día y por lo tanto, no será visible. Si como yo te encuentras en el hemisferio norte lo podrás ver durante los meses de marzo a octubre, siendo visible durante más horas entre abril y julio. Por el contrario, en el hemisferio sur se puede ver de febrero a octubre.

En las fotos que os muestro, como se puede apreciar, no está visible el centro galáctico ya que están realizadas hace pocos días… Una pena, tendré que esperar a mayo o junio del año que viene para sacarlo en todo su esplendor… Os prometo que mostraré los resultados.

Para la realización de este tipo de tomas tenemos que tener en cuenta una serie de premisas:

Si no queremos que las estrellas aparezcan como líneas, debido al movimiento de la tierra, tendremos que aplicar la regla del “500”. ¿Cómo se postula? Bien, esta regla nos dice que para que las estrellas se muestren como puntos en el firmamento deberemos de dividir 500 entre la focal que estemos utilizando. Es decir, en el caso de estas fotos utilice una focal de 16 mm. (24 mm. eq en FF); por lo tanto 500 divido de 24 nos da 21, que son los segundos que como máximo podríamos utilizar para lograr nuestro propósito. Yo aún “estiré” un poco más hasta los 30 segundos por lo que, si ampliáramos la imagen al 100 %, se podría apreciar que las estrellas dejan de ser puntos para convertirse en pequeños trazos; un pequeño inconveniente que tuve que asumir.

Nuestra cámara será incapaz de hacer una medición correcta, por lo que tendremos que hacerlo mediante “ensayo y error”. Como he comentado en el punto anterior, la velocidad ya la tenemos definida por lo que nos quedarán la abertura del diafragma y la sensibilidad. En cuanto al primer parámetro, está claro: la abertura máxima que podamos. Con respecto a la sensibilidad, suelo empezar con 3200 ISO que sé que me ofrece un ruido aceptable y fácilmente corregible en la edición.

Sobra decir que, en este tipo de tomas, el uso de un trípode firme y estable así como el disparo en RAW es una condición "Sine qua non". También es sumamente recomendable utilizar un disparador remoto para evitar trepidaciones en la cámara tras oprimir el disparador.

Y eso es todo... En mi caso particular, suelo emplear los siguientes valores: 16 mm. (24 mm. eq. en FF) – f/3.5 – 20 seg. – ISO 3200. Tras una primera exposición compruebo en la pantalla LCD de la cámara el histograma obtenido para, si es necesario, en una segunda toma hacer las correcciones pertinentes.

Datos de las tomas:
Cámara: Sony SLT A77V
Objetivo: Sony DT 16-105 mm. f/3.5-5.6

35 mm. (52 mm. eq. en FF) – 1/250 seg. – f/11 – ISO 100 – Flash TTL

16 mm. (24 mm. eq. en FF) – 30 seg. – f/4 – ISO 3200 - Trípode  Cable disparador

Via láctea: 16 mm. (24 mm. eq. en FF) – 30 seg. – f/4 – ISO 3200
Iglesia: 16 mm. (24 mm. eq. en FF) – 20 seg. – f/8 – ISO 500
Trípode  Cable disparador

Despidiendo el día, saludando a la noche (1ª parte)

jueves, 20 de julio de 2017

Despidiendo el día, saludando a la noche.

"Gracias a la larga exposición, descubro un mundo nuevo, oculto, que nos espera en la noche. Poder aunar en la misma fotografía paisaje e imaginación, me permite plasmar el mensaje que quiero transmitir en mis tomas."


Datos de las tomas:
Cámara: Sony DSLR A700
Objetivos:
     A - Sony DT 50 mm. f/1.8 SAM
     B - Samyang 8 mm. f/3.5 (Ojo de pez) 
Otros: En algunas tomas se ha usado trípode y flash Yongnuo 460 II (fuera de cámara)

A - f/20 - 1/160 seg. - ISO 400

A - f/20 - 1/160 seg. - ISO 400

A - f/20 - 1/80 seg. - ISO 400

B - f/8 - 30 seg. - ISO 400 - Trípode

B - f/8 - 30 seg. - ISO 400 - Trípode

B - f/8 - 30 seg. - ISO 400 - Trípode - Flash 1/32 pot.

B - f/8 - 30 seg. - ISO 1000 - Trípode