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lunes, 27 de julio de 2020

Riga. Letonia.

Dar una idea de esta ciudad con un texto corto y unas pocas fotos es un reto un tanto complicado, al menos para mí, pero voy a intentarlo…

La capital de Letonia se ha convertido en los últimos años en uno de los destinos turísticos más interesantes de toda Europa. En su centro histórico se encuentran la mayor colección de edificios art nouveau del viejo continente, motivo por el cual la UNESCO, en el año 1.997, la declaró Patrimonio de la Humanidad.

Aunque es una ciudad relativamente grande, podemos conocerla andando tranquilamente ya que, casi todo lo interesante, se concentra en su casco histórico. Allí se ubican los dos edificios más icónicos de todo Riga. Me refiero a La Casa de los Cabezas Negras y la casa Schwab y como tal, aparecen en todas las fotos y postales que podáis ver de la ciudad.

En realidad son dos edificios muy recientes, ya que se construyeron en el año 1.999. Los originales fueron arrasados durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial y, posteriormente, los soviéticos los demolieron por completo. Con la independencia de Letonia se inició el proyecto de su reconstrucción.

La Hermandad de los Cabezas Negras era la asociación más importante de mercaderes y comerciantes de la remota región de Livonia (hoy en día Estonia y Letonia). Se inició en el siglo XIV y, un requisito curioso que me llamó la atención, es que todos sus integrantes tenían que ser solteros. Su actividad terminaría durante la Segunda Guerra Mundial, cuando fue disuelta.

Una de las plazas con más vida de la ciudad es la plaza Livu. Se originó durante los bombardeos de la Segunda Guerra Mundial, cuando los edificios que allí se encontraban fueron destruidos. Nunca se volvieron a reconstruir y, poco a poco, se fue transformando en una de las plazas con más vida y encanto de toda la ciudad, sobre todo en verano, cuando los restaurantes abren sus terrazas y la plaza se adorna con gran cantidad de flores de todo tipo.

En esa misma plaza nos encontramos con el edificio del Pequeño Gremio que, en su día, servía para acoger el gremio de los artesanos alemanes de Riga. Es de estilo neogótico y destaca, sobre todo, por la hermosa torre de la entrada.

El templo luterano más importante de la ciudad es la catedral de Riga, conocida también como la catedral Dome (denominación procedente del alemán). En ella están presentes varios estilos: románico, gótico y barroco. Su interior resulta muy austero, ya que gran parte de toda su decoración se perdió durante su reforma.

Otro templo luterano, famoso por su torre-mirador, es la Iglesia de San Pedro. Se construyó en el siglo XII y, a lo largo de su historia, ha pasado por varias reconstrucciones y modificaciones. Una de las cosas que me llamó la atención de esta iglesia son la tres puertas de acceso situadas en la fachada principal, son prácticamente iguales entre sí. Más tarde supimos que era una de las curiosidades de este templo.

Uno de los lugares que, en un principio, menos me interesaba ver y que estaba incluido en el programa, era la visita al Museo del Motor de Riga. Perder casi una tarde completa viendo coches, pudiendo aprovechar ese tiempo para conocer mejor la ciudad, era una de las cosas que no me hacía demasiada gracia pero, ¡qué le vamos a hacer!, es el “precio” que hay que pagar al ser un viaje organizado… Una vez en su interior, tengo que reconocer que estaba totalmente equivocado… Es un lugar altamente recomendable y, si lo deseáis ver en unas pocas horas, con toda seguridad que se os va a hacer una visita muy corta. En sus espaciosas salas, nos encontramos con más de 100 vehículos y alguna que otra exposición privada. Si eres amante del motor, yo que tú no me lo perdería; y si no lo eres, también…

Como broche final y antes de ir al hotel, finalizamos el día dando con un relajante paseo por la playa. Un baño en el mar Báltico hubiera estado mucho mejor pero, quizás hubiese sido pedir demasiado…

Datos de las tomas:
Cámara: Sony DSLT A77
Objetivo: Sony DT 16-105 mm. f/3.5-5.6
CE: Compensación de la exposición

Casa de los Cabezas Negras y la casa Schwab

16 mm. (24 mm. eq. en FF) – f/8 – 1/500 seg. – ISO 100
16 mm. (24 mm. eq. en FF) – f/4.5 – 1/25 seg. – ISO 400
16 mm. (24 mm. eq. en FF) – f/3.5 – 1/25 seg. – ISO 400
16 mm. (24 mm. eq. en FF) – f/3.5 – 1/25 seg. – ISO 400

Plaza Livu

16 mm. (24 mm. eq. en FF) – f/7.1 – 1/200 seg. – ISO 100

Edificio del Pequeño Gremio

16 mm. (24mm. eq. en FF) – f/9 – 1/125 seg. – ISO 100

Catedral de Riga

16 mm. (24 mm. eq. en FF) – f/11 – 1/125 seg. – ISO 100
28 mm. (42 mm. eq. en FF) – f/8 – 1/50 seg. – ISO 400
16 mm. (24 mm. eq. en FF) – f/9 – 1/125 seg. – ISO 100

Iglesia de San Pedro

16 mm. (24 mm. eq. en FF) – f/11 – 1/250 seg. – ISO 100
Otros

16 mm. (24 mm. eq. en FF) – f/11 – 1/200 seg. – ISO 100
22 mm. (33 mm. eq. en FF) – f/11 – 1/250 seg. – ISO 100 – CE: -0.7 EV
6 mm. (24 mm. eq. en FF) – f/11 – 1/200 seg. – ISO 100 - Recorte en formato 1/2
16 mm. (24 mm. eq. en FF) – f/11 – 1/320 seg. – ISO 100

Museo del Motor de Riga

16 mm. (24 mm. eq. en FF) – f/10 – 1/160 seg. – ISO 100
16 mm. (24 mm. eq. en FF) – f/3.5 – 1/50 seg. – ISO 800
16 mm. (24 mm. eq. en FF) – f/5 – 1/60 seg. – ISO 800
16 mm. (24 mm. eq. en FF) – f/3.5 – 1/40 seg. – ISO 800
16 mm. (24 mm. eq. en FF) – f/4 – 1/60 seg. – ISO 800

Mar Báltico

16 mm. (24 mm. eq. en FF) – f/11 – 1/200 seg. – ISO 100
16 mm. (24 mm. eq. en FF) – f/11 – 1/250 seg. – ISO 100

jueves, 25 de junio de 2020

Palacio de Rundale. Letonia

Muy cerca de la frontera entre Lituania y Letonia se encuentra en Palacio de Rundale. Este complejo ocupa una superficie de 72 hectáreas en la que se encuentra esta pequeña gran joya del arte barroco y rococó, rodeada de unos bellísimos jardines.

La historia de este palacio arranca en 1736, cuando el duque Ernst Johann von Biron mandó construir su palacio de verano. Sus obras fueron interrumpidas ya que, este buen hombre, fue condenado a muerte por descuartizamiento el 11 de abril de 1741; allí no se andaban con bromas.... Parece ser que fue descubierto intentando matar a su antiguo rival, el Conde Burkhard Christoph von Münnich. Finalmente tuvo suerte, por clemencia de la regente, la pena le fue conmutada por el exilio a Siberia. En 1762, el zar Pedro III de Rusia le concedió el perdón y reanuda las obras del palacio que, por fin, lo finalizaría en 1768. 

En el transcurso de los tiempos, diferentes familias nobles residieron en él hasta que comenzó la I Guerra Mundial. Es entonces cuando el edificio es usado como hospital y cuartel general. Entre 1920 y 1978, albergaría una escuela local, aunque ya en 1972 se estableció como el Palacio-Museo de Rundale. En ese año se iniciaría su proceso de restauración que, todavía hoy en día, no ha llegado a la finalización de las obras.

En la visita por el interior del palacio se pueden disfrutar de numerosas salas destinadas a la recepción de invitados, bailes y a los aposentos del duque y la duquesa. Destaca el salón dorado, una de las salas más grandes e impresionantes que se encuentran en el palacio. Es en el interior de esa sala donde se puede entender mejor lo que puede significar el síndrome de Stendhal… 

Los jardines no son menos impresionantes. Después de la visita al interior del edificio, fue el momento perfecto para descansar y dar un relajado paseo entre frondosos árboles, disfrutando, sobre todo, del Jardín Francés y el Jardín de Rosas. Cuidado si tenéis el "dedo fácil" que podéis agotar rápidamente la tarjeta... 

Datos de las tomas:
Cámara: Sony DSLT A77
Objetivo: Sony DT 16-105 mm. f/3.5-5.6
CE: Compensación de la exposición

16 mm. (24 mm. eq. en FF) - f/11 - 1/400 seg. - ISO 100

16 mm. (24 mm. eq. en FF) - f/11 - 1/400 seg. - ISO 100

16 mm. (24 mm. eq. en FF) - f/11 - 1/125 seg. - ISO 100

75 mm. (112 mm. eq. en FF) - f/8 - 1/50 seg. - ISO 400 - Estabilizador activado

16 mm. (24 mm. eq. en FF) - f/4 - 1/30 seg. - ISO 400

16 mm. (24 mm. eq. en FF) - f/4 - 1/25 seg. - ISO 400 - Estabilizador activado

16 mm. (24 mm. eq. en FF) - f/11 - 1/400 seg. - ISO 100

16 mm. (24 mm. eq. en FF) - f/5.6 - 1/1000 seg. - ISO 100 - CE: -0.3 EV

105 mm. (157 mm. eq. en FF) - f/6.3 - 1/1000 seg. - ISO 100 - CE: -0.3 EV

16 mm. (24 mm. eq. en FF) - f/5.6 - 1/1600 seg. - ISO 100 - CE: -0.7 EV

16 mm. (24 mm. eq. en FF) - f/5.6 - 1/1600 seg. - ISO 100 - CE: -0.3 EV

miércoles, 17 de junio de 2020

La colina de las cruces. Lituania

Cuenta la leyenda que, entre 1831 y 1863, hubo dos rebeliones contra la Rusia zarista. Los familiares de las víctimas que no pudieron recuperar los cuerpos de los combatientes, empezaron a poner una cruz por cada uno de los caídos. De esa forma y a lo largo de los años se fue formando la colina de las cruces. Esta es una de las muchas historias que nos contaron sobre la formación de esta extraña colina. Personalmente, de todas ellas, ésta me resulta la más creíble...

Posteriormente, y esto ya no es leyenda, durante la ocupación soviética, para evitar que la gente depositara cruces en esa colina, las autoridades comunistas dictaron prohibiciones e incluso intentaron destruirla. No tuvieron éxito... Cada vez que lo hacían, las quemaban o las arrasaban, tras abandonar el lugar, nuevamente volvían a aparecer multitud de cruces. Parece ser que incluso hubo un proyecto para anegar la zona y evitar así que pudieran volver a colocarlas. 

Así pues, este ha sido por décadas un lugar de devoción a la fe católica pero, sobre todo, un símbolo de la independencia lituana, que finalmente se alcanzaría en 1991.

Simbólicamente, el lugar tiene mucha fuerza. También lo tiene como lugar de culto; el Papa Juan Pablo II, visitó la colina y ofició una misa en 1993. Turísticamente no me lo pareció. Miles y miles de cruces clavadas en una colina sin ningún tipo de orden ni concierto. Daba la impresión que las habían colocado allí para la foto del turista... Quizás es que me pilló el día así, pero si alguien me pregunta, lamentablemente le recomendaría que no perdiera el tiempo en ese lugar. Hay muchas más cosas interesantes que ver en Lituania...

Datos de las tomas: 
Cámara: Sony DSLT A77
Objetivo: Sony DT 16-105 mm. f/3.5-5.6

16 mm. (24 mm. eq. en FF) - f/11 - 1/320 seg. - ISO 100

16 mm. (24 mm. eq. en FF) - f/3.5 - 1/1600 seg. - ISO 100

30 mm. (45 mm. eq. en FF) - f/9 - 1/125 seg. - ISO 100

16 mm. (24 mm. eq. en FF) - f/4 - 1/4000 seg. - ISO 100

16 mm. (24 mm. eq. en FF) - f/4 - 1/1250 seg. - ISO 100

16 mm. (24 mm. eq. en FF) - f/4 - 1/2500 seg. - ISO 100

55 mm. (82 mm. eq. en FF) - f/9 - 1/80 seg. - ISO 100

viernes, 29 de mayo de 2020

Castillo de Trakai. Lituania

Una de las imágenes más icónicas de Lituania es, sin lugar a dudas, el castillo de Trakai. No por el propio castillo, que de por si ya tiene su interés, sino por su ubicación: una pequeña isla en el centro del lago Galvé.

Todo parece estar colocado para la foto. El lago, las barcas, el puente... parece como si lo hubieran puesto para que hiciéramos la toma perfecta. Es difícil hacer algo distinto a lo que ya hayas visto antes por Internet. Ese el es motivo por el que yo elegí el blanco y negro.

Este castillo data del siglo XIV. En aquel entonces el Gran Ducado de Lituania era uno de los últimos territorios paganos de Europa por lo que, los Caballeros Teutones (orden medieval de carácter religioso-militar) lo atacaría en numerosas ocasiones. Una vez que la alianza polaco-lituana los derrotara, fue perdiendo su importancia defensiva, pasando a ser una tranquila residencia vacacional y más tarde una prisión. En el siglo XVII, tras la guerra contra Moscovia, fue destruido y sus ruinas abandonadas. Para disfrutarlo como lo encontramos hoy en día, hubo que esperar hasta 1961, cuando finalmente se completaron las obras de reconstrucción, convirtiéndose, de esa forma, en una de las principales atracciones turísticas de Lituania.

La visita al interior del castillo no es tan espectacular como el entorno donde se encuentra ubicado. Lo más llamativo es la torre del Gran Duque, con un patio interior rodeado de escaleras de madera que dan acceso a las distintas salas.

Tuvimos suerte, o más bien mala suerte. Me explico. Estaban preparando un festival de música y danza folclórica. Estuvimos disfrutando de los ensayos. Tanto la música, como las personas que bailaban daban al entorno ese toque tan especial que hacía disfrutar sobremanera del lugar. Justamente cuando todo estaba preparado e iba a comenzar el festival, el guía los llamó para abandonar el lugar. Esta es una de las principales desventajas de los viajes programados...

Datos de las tomas:
Cámara: Sony DSLT A77
Objetivo: Sony DT 16-105 mm. f/3.5-5.6
CE: Compensación de la exposición

35 mm. (52 mm. eq. en FF) - f/11 - 1/160 seg. - ISO 100 - Recorte en formato 1/2

28 mm. (42 mm. eq. en FF) - f/11 - 1/250 seg. - ISO 100

16 mm. (24 mm. eq. en FF) - f/10 - 1/400 seg. - ISO 100

16 mm. (24 mm. eq. en FF) - f/6.3 - 1/60 seg. - ISO 100 - CE: -1 EV

16 mm. (24 mm. eq. en FF) - f/3.5 - 1/50 seg. - ISO 100

18 mm. (27 mm. eq. en FF) - f/10 - 1/320 seg. - ISO 100

16 mm. (24 mm. eq. en FF) - f/13 - 1/200 seg. - ISO 100

50 mm. (75 mm. eq. en FF) - f/6.3 - 1/640 seg. - ISO 100 - Recorte en formato 1/2

16 mm. (24 mm. eq. en FF) - f/11 - 1/320 seg. - ISO 100

45 mm. (67 mm. eq. en FF) - f/11 - 1/320 seg. - ISO 100 - CE: -0.3 EV