Cuando te hablan de unas vacaciones en Turquía, lo primero que puede que te venga a la cabeza son los implantes capilares y los viajes en globo por Capadocia. Yo, aunque ya hace tiempo que en vez de peinarme me saco brillo a la azotea, no fuimos por lo primero; pero sí (y mucho) por lo segundo… No quiero decir que el motivo principal de nuestro viaje fuera subir en globo, pero sí que era una de las actividades que queríamos realizar…
La mañana del vuelo nos levantamos pronto, muy pronto… A las 3:30 de la madrugada sonó el despertador, ya que a las 4:00 nos venían a recoger al hotel. Nos repartieron un zumo y unas galletas para echar un poco de gasolina al cuerpo e iniciamos viaje hacia el punto de despegue.
Una vez allí, nos dimos cuenta que la magia en Capadocia no comienza cuando sale el sol, sino en la penumbra de la madrugada. El aire frío de la mañana en la región central de Turquía contrasta con el calor abrasador de los quemadores que, poco a poco, van dando vida a cientos de gigantes de colores que se alzan sobre el horizonte. Subirse a la cesta de mimbre y sentir cómo el globo se desprende del suelo es el inicio de una transformación sensorial absoluta.
De repente, el vértigo desaparece, reemplazado por una sensación de ingravidez. El vuelo en globo es un baile silencioso con el viento. A medida que el sol empieza a asomarse, tiñendo el cielo de tonos dorados, rosados y violetas, la perspectiva cambia por completo. Los valles de roca volcánica, conocidos por sus caprichosas formas esculpidas por la erosión, se despliegan bajo nuestros pies como si de un gran mapa se tratara.
Lo que hace que esta experiencia sea verdaderamente inigualable es la estampa que te rodea: cientos de globos pintando el cielo, ascendiendo y descendiendo suavemente entre las famosas "chimeneas de hadas" y los antiguos asentamientos trogloditas. Para un amante a la fotografía como yo, nunca sabes dónde mirar ni qué encuadrar. De izquierda a derecha o de arriba a abajo, todo es foto…
En ocasiones, los pilotos maniobraban con destreza, acercando la cesta casi a ras de las formaciones rocosas para apreciar cada detalle, para luego elevarse y ofrecer una panorámica de 360 grados que corta el aliento. Durante cerca de una hora, el tiempo parece detenerse. No hay prisas ni ruidos molestos; solo el viento, el calor ocasional del fuego del globo y nuestras propias palabras mostrando admiración.
Nos habían asegurado que el descenso sería tan suave como el vuelo… nada más lejos de la realidad. Después de unos 45 minutos disfrutando del viaje, nos dimos cuenta que los pilotos empezaban a agitarse: maniobras bruscas y, sobre todo por sus rostros, nos pareció presagiar que algo no iba bien… Lo que nos parecía una ligera brisa, subidos en estos colosos, puede acarrear que el aterrizaje sea un tanto complicado. Finalmente, al tocar bruscamente con el suelo, fuimos arrastrados durante varios metros hasta llegar a un pequeño terraplén donde quedamos encallados; y allí, mientras los pilotos mantenían el globo a medio inflar para que no volcara, estuvimos esperando a que nos vinieran a rescatar.
Aunque ya sea una costumbre (pensé que quizás en esta ocasión fuera para mitigar ese “mal sabor de boca” que teníamos), nos hicieron una pequeña celebración donde brindamos con una copa de zumo (recordar que estamos en Turquía) y nos entregaron un certificado de vuelo. Así terminó una de las aventuras más memorables que hemos podido disfrutar en nuestra vida.
Es una aventura que recomiendo a todo el mundo pero, si estáis pensando realizarla, hay que tener en cuenta ciertas consideraciones:
La principal es que está considerada como un deporte de riesgo, y hay que ser muy consciente de ello. Lo normal es que todo vaya bien, y tanto el despegue como el aterrizaje se realice de una forma suave y precisa pero, en más ocasiones de las que se quisiera no sucede así… las condiciones del viento pueden cambiar en cualquier momento y, por ejemplo, en nuestro viaje, tres personas acabaron lesionadas y, una de ellas, tuvo que ser atendida en un centro de salud.
Hay que ir provisto de un buen seguro. Os dirán que, por el mero hecho de contratar el vuelo, tenéis uno que cubre cualquier incidente, pero no siempre es así… Por nuestra experiencia, las personas que sufrieron lesiones fueron atendidas a través del seguro que tenían y no por el de la compañía del vuelo.
Es conveniente estar varios días por la Capadocia si se quiere realizar esta actividad y programar el viaje para el primer día. Hay que tener en cuenta que, con vientos superiores a 25 Km/h., las leyes turcas impiden que se celebren vuelos con lo que, si en tu caso eso sucediera, podrías realizarlo otro día. También hay que tener en cuenta que, tras la suspensión de un vuelo, si no lo tenías contratado previamente, el siguiente se ve incrementado considerablemente su precio…
Con todo ello, si me preguntaran si volvería a vivir esta experiencia, mi respuesta sería clara: Si no puede ser hoy, mañana mismo…
Cámara: Sony A7 II
Objetivo: Sony-Zeiss 24-27 mm. f/4
EA: Estabilizador de cámara activado
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| 24 mm. – f/8 – 1/40 seg. – ISO 1600 |
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| 24 mm. – f/8 – 1/60 seg. – ISO 640 |
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| 24 mm. – f/8 – 1/10 seg. – ISO 1600 – EA |
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| 24 mm. – f/4 – 1/8 seg. – ISO 1600 – EA |
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| 54 mm. – f/4 – 1/60 seg. – ISO 640 |
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| 54 mm. – f/4 – 1/13 seg. – ISO 1600 – EA |
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| 44 mm. – f/4 – 1/60 seg. – ISO 1250 |
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| 26 mm. – f/4 – 1/60 seg. – ISO 800 |
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| 60 mm. – f/4 – 1/60 seg. – ISO 250 |
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| 24 mm. – f/4 – 1/50 seg. – ISO 1600 |
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| 24 mm. – f/4 – 1/60 seg. – ISO 500 |
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| 69 mm. – f/4 – 1/80 seg. – ISO 1000 |
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| 33 mm. – f/7.1 – 1/60 seg. – ISO 1600 |
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| 33 mm. – f/7.1 – 1/60 seg. – ISO 1600 |
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| 30 mm. – f/7.1 – 1/60 seg. – ISO 320 |
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| 39 mm. – f/7.1 – 1/60 seg. – ISO 320 |
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| 24 mm. – f/7.1 – 1/60 seg. – ISO 250 |
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| 24 mm. – f/5.6 – 1/60 seg. – ISO 160 |
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| 39 mm. – f/5 – 1/200 seg. – ISO 100 |
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| 41 mm. – f/5 – 1/100 seg. – ISO 100 |
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| 35 mm. – f/22 – 1/60 seg. – ISO 250 |
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| 24 mm. – f/22 – 1/10 seg. – ISO 1600 – EA |
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| 24 mm. – f/22 – 1/30 seg. – ISO 1600 |
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| 70 mm. – f/22 – 1/80 seg. – ISO 640 |
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| 24 mm. – f/22 – 1/60 seg. – ISO 320 |
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| 32 mm. – f/10 – 1/125 seg. – ISO 100 |
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| 24 mm. – f/22 – 1/100 seg. – ISO 100 |
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| 31 mm. – f/22 – 1/60 seg. – ISO 320 |
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| 34 mm. – f/4 – 1/1000 seg. – ISO 100 |
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| 50 mm. – f/8 – 1/250 seg. – ISO 100 |




























































