jueves, 11 de junio de 2026

En globo por Capadocia

Cuando te hablan de unas vacaciones en Turquía, lo primero que puede que te venga a la cabeza son los implantes capilares y los viajes en globo por Capadocia. Yo, aunque ya hace tiempo que en vez de peinarme me saco brillo a la azotea, no fuimos por lo primero; pero sí (y mucho) por lo segundo… No quiero decir que el motivo principal de nuestro viaje fuera subir en globo, pero sí que era una de las actividades que queríamos realizar…

La mañana del vuelo nos levantamos pronto, muy pronto… A las 3:30 de la madrugada sonó el despertador, ya que a las 4:00 nos venían a recoger al hotel. Nos repartieron un zumo y unas galletas para echar un poco de gasolina al cuerpo e iniciamos viaje hacia el punto de despegue. 

Una vez allí, nos dimos cuenta que la magia en Capadocia no comienza cuando sale el sol, sino en la penumbra de la madrugada. El aire frío de la mañana en la región central de Turquía contrasta con el calor abrasador de los quemadores que, poco a poco, van dando vida a cientos de gigantes de colores que se alzan sobre el horizonte. Subirse a la cesta de mimbre y sentir cómo el globo se desprende del suelo es el inicio de una transformación sensorial absoluta.

De repente, el vértigo desaparece, reemplazado por una sensación de ingravidez. El vuelo en globo es un baile silencioso con el viento. A medida que el sol empieza a asomarse, tiñendo el cielo de tonos dorados, rosados y violetas, la perspectiva cambia por completo. Los valles de roca volcánica, conocidos por sus caprichosas formas esculpidas por la erosión, se despliegan bajo nuestros pies como si de un gran mapa se tratara.

Lo que hace que esta experiencia sea verdaderamente inigualable es la estampa que te rodea: cientos de globos pintando el cielo, ascendiendo y descendiendo suavemente entre las famosas "chimeneas de hadas" y los antiguos asentamientos trogloditas. Para un amante a la fotografía como yo, nunca sabes dónde mirar ni qué encuadrar. De izquierda a derecha o de arriba a abajo, todo es foto… 

En ocasiones, los pilotos maniobraban con destreza, acercando la cesta casi a ras de las formaciones rocosas para apreciar cada detalle, para luego elevarse y ofrecer una panorámica de 360 grados que corta el aliento. Durante cerca de una hora, el tiempo parece detenerse. No hay prisas ni ruidos molestos; solo el viento, el calor ocasional del fuego del globo y nuestras propias palabras mostrando admiración.

Nos habían asegurado que el descenso sería tan suave como el vuelo… nada más lejos de la realidad. Después de unos 45 minutos disfrutando del viaje, nos dimos cuenta que los pilotos empezaban a agitarse: maniobras bruscas y, sobre todo por sus rostros, nos pareció presagiar que algo no iba bien… Lo que nos parecía una ligera brisa, subidos en estos colosos, puede acarrear que el aterrizaje sea un tanto complicado. Finalmente, al tocar bruscamente con el suelo, fuimos arrastrados durante varios metros hasta llegar a un pequeño terraplén donde quedamos encallados; y allí, mientras los pilotos mantenían el globo a medio inflar para que no volcara, estuvimos esperando a que nos vinieran a rescatar. 

Aunque ya sea una costumbre (pensé que quizás en esta ocasión fuera para mitigar ese “mal sabor de boca” que teníamos), nos hicieron una pequeña celebración donde brindamos con una copa de zumo (recordar que estamos en Turquía) y nos entregaron un certificado de vuelo. Así terminó una de las aventuras más memorables que hemos podido disfrutar en nuestra vida. 

Es una aventura que recomiendo a todo el mundo pero, si estáis pensando realizarla, hay que tener en cuenta ciertas consideraciones: 

La principal es que está considerada como un deporte de riesgo, y hay que ser muy consciente de ello. Lo normal es que todo vaya bien, y tanto el despegue como el aterrizaje se realice de una forma suave y precisa pero, en más ocasiones de las que se quisiera no sucede así… las condiciones del viento pueden cambiar en cualquier momento y, por ejemplo, en nuestro viaje, tres personas acabaron lesionadas y, una de ellas, tuvo que ser atendida en un centro de salud.

Hay que ir provisto de un buen seguro. Os dirán que, por el mero hecho de contratar el vuelo, tenéis uno que cubre cualquier incidente, pero no siempre es así… Por nuestra experiencia, las personas que sufrieron lesiones fueron atendidas a través del seguro que tenían y no por el de la compañía del vuelo.

Es conveniente estar varios días por la Capadocia si se quiere realizar esta actividad y programar el viaje para el primer día. Hay que tener en cuenta que, con vientos superiores a 25 Km/h., las leyes turcas impiden que se celebren vuelos con lo que, si en tu caso eso sucediera, podrías realizarlo otro día. También hay que tener en cuenta que, tras la suspensión de un vuelo, si no lo tenías contratado previamente, el siguiente se ve incrementado considerablemente su precio…

Con todo ello, si me preguntaran si volvería a vivir esta experiencia, mi respuesta sería clara: Si no puede ser hoy, mañana mismo…

Datos de las tomas:
Cámara: Sony A7 II
Objetivo: Sony-Zeiss 24-27 mm. f/4
EA: Estabilizador de cámara activado

24 mm. – f/8 – 1/40 seg. – ISO 1600

24 mm. – f/8 – 1/60 seg. – ISO 640

24 mm. – f/8 – 1/10 seg. – ISO 1600 – EA

24 mm. – f/4 – 1/8 seg. – ISO 1600 – EA

54 mm. – f/4 – 1/60 seg. – ISO 640

54 mm. – f/4 – 1/13 seg. – ISO 1600 – EA

44 mm. – f/4 – 1/60 seg. – ISO 1250

26 mm. – f/4 – 1/60 seg. – ISO 800

60 mm. – f/4 – 1/60 seg. – ISO 250

24 mm. – f/4 – 1/50 seg. – ISO 1600

24 mm. – f/4 – 1/60 seg. – ISO 500

69 mm. – f/4 – 1/80 seg. – ISO 1000

33 mm. – f/7.1 – 1/60 seg. – ISO 1600

33 mm. – f/7.1 – 1/60 seg. – ISO 1600

30 mm. – f/7.1 – 1/60 seg. – ISO 320

39 mm. – f/7.1 – 1/60 seg. – ISO 320

24 mm. – f/7.1 – 1/60 seg. – ISO 250

24 mm. – f/5.6 – 1/60 seg. – ISO 160

39 mm. – f/5 – 1/200 seg. – ISO 100

41 mm. – f/5 – 1/100 seg. – ISO 100

35 mm. – f/22 – 1/60 seg. – ISO 250

24 mm. – f/22 – 1/10 seg. – ISO 1600 – EA

24 mm. – f/22 – 1/30 seg. – ISO 1600

70 mm. – f/22 – 1/80 seg. – ISO 640

24 mm. – f/22 – 1/60 seg. – ISO 320

32 mm. – f/10 – 1/125 seg. – ISO 100

24 mm. – f/22 – 1/100 seg. – ISO 100

31 mm. – f/22 – 1/60 seg. – ISO 320

34 mm. – f/4 – 1/1000 seg. – ISO 100

50 mm. – f/8 – 1/250 seg. – ISO 100

Vacaciones en Turquía

sábado, 30 de mayo de 2026

Como los buenos vinos

"Si eres capaz de transmitir la emoción que te aguijoneó a oprimir el disparador y consigues que un espectador que jamás estuvo en el lugar perciba lo mismo, has obtenido un buen registro. Y es que tú no tomas las fotos, sino que las fotos te toman a ti. Por lo tanto debes ser riguroso contigo mismo y aquí no valen ni sentimentalismos ni autocomplacencia. Sin emoción, una foto es un mero registro, quizás útil para colgarla en las redes sociales, pero lejos de los criterios que procuro exponerte en este libro para que progreses como fotógrafo.

La fotografía, por otra parte, es una actividad intelectual y como tal requiere de un aprendizaje. La calidad, como los buenos vinos, necesita un proceso de maduración que solo el paso del tiempo corrobora"

Del libro "Los secretos de la fotografía de viajes", de Tino Soriano - Ediciones Anaya Multimedia

Datos de las tomas:
Autor: Chesús Asín
Teléfono móvil Retmi Note 10 - Revelada con Lightroom mobile y editada con Photoshop.

Valle de Tena y embalse de Búbal (Huesca)

Camino al ibón de Piedrafita (Huesca) - Larga exposición creada en la edición

Ibón de Piedrafita (Huesca)

Ibón de Piedrafita (Huesca)

Casada de Panticosa (Huesca) - Larga exposición creada en la edición

Casada de Panticosa (Huesca) - Larga exposición creada en la edición

Casada de Panticosa (Huesca) - Larga exposición creada en la edición

Peña Foratata y embalse de Lanuza (Huesca)

Peña Foratata y embalse de Lanuza (Huesca)

miércoles, 13 de mayo de 2026

Capadocia

Cuando llegamos a Capadocia tuvimos la sensación de que el tiempo se había detenido hace años. Nos encontramos un paraje que bien parece haber sido diseñado por la imaginación de un niño pequeño y esculpido por seres fantásticos… No es solo un lugar, es un entorno onírico que desafía la lógica y donde la naturaleza y la historia se abrazan.

Lo primero que visitamos fue Uchisar, el punto más alto de toda la región. Cuando vimos desde el autobús que nos trasportaba su inmensa fortaleza natural tallada en roca volcánica, nos hizo sentirnos como parte del rodaje de una de esas películas de ciencia ficción. No es una construcción convencional, es un coloso natural, una fortaleza troglodita perforada con innumerables túneles y habitaciones excavadas en la toba volcánica. 

Desde el interior de esa fortaleza tienes una visión panorámica de toda la Capadocia: el Valle de las Palomas, el Valle Rojo, las Chimeneas de las Hadas… y, como no, el pueblo de Uchisar. Nuevamente la imaginación me llevo a una escena que sabía que no iba a suceder: Vivir un atardecer desde esa ubicación… eso hubiese sido un magnífico colofón a la visita de Capadocia… Pero no pudo ser, es lo que tienen los viajes organizados… 

Después de hacer un alto en el camino para reponer fuerzas, nos dirigimos al valle de las Chimeneas de las Hadas, unas estructuras cónicas de hasta 40 metros de altura, coronadas por rocas duras que actúan como sombreros y que parecen unas setas gigantes de piedra. Muchas de esas “setas” fueron convertidas en capillas y viviendas de antiguos monjes que buscaban refugio y silencio. Hay una leyenda que asegura que las hadas se escondieron en su interior y que al pasear en silencio por esos valles se pueden escuchar sus susurros… Otra de las sensaciones que no pudimos vivir… 

Capadocia te puede enseñar que la piedra puede tener forma de cuento. Es un escenario que te obliga a pausar, respirar y maravillarte con la creatividad de la erosión y la resistencia humana.


Datos de las tomas:
Cámara: Sony A7 II
Objetivo: Sony-Zeiss 24-70 mm. f/4 ZA OSS

24 mm. – f/9 – 1/160 seg. – ISO 100

26 mm. – f/10 – 1/200 seg. – ISO 100

24 mm. – f/10 – 1/250 seg. – ISO 100

55 mm. – f/10 – 1/160 seg. – ISO 100

30 mm. – f/11 – 1/200 seg. – ISO 100

28 mm. – f/8 – 1/320 seg. – ISO 100

52 mm. – f/9 – 1/400 seg. – ISO 100

27 mm. – f/9 – 1/250 seg. – ISO 100

39 mm. – f/9 – 1/160 seg. – ISO 100

63 mm. – f/9 – 1/320 seg. – ISO 100

34 mm. – f/11 – 1/125 seg. – ISO 100

26 mm. – f/10 – 1/200 seg. – ISO 100

34 mm. – f/10 – 1/160 seg. – ISO 100

33 mm. – f/10 – 1/320 seg. – ISO 100

67 mm. – f/7.1 – 1/125 seg. – ISO 100

26 mm. – f/10 – 1/320 seg. – ISO 100

26 mm. – f/10 – 1/400 seg. – ISO 100

35 mm. – f/10 – 1/500 seg. – ISO 100

24 mm. – f/10 – 1/400 seg. – ISO 100

55 mm. – f/10 – 1/400 seg. – ISO 100

50 mm. – f/10 – 1/320 seg. – ISO 100

70 mm. – f/4.5 – 1/250 seg. – ISO 100
Vacaciones en Turquía