sábado, 29 de agosto de 2026

Valle de Tena

El Valle de Tena es uno de los destinos más espectaculares del pirineo aragonés. Está situado en la comarca del Alto Gállego, en la provincia de Huesca y está rodeado de imponentes picos como el Garmo Negro, de 3.051 msnm., Picos del Infierno, de 3.082 msnm o el Balaitús, con sus 3.144 msnm. Es un paraíso perfecto para los amantes del turismo activo y el senderismo, para los que buscan pueblos con encanto y desconectar en la naturaleza o los que, como yo, además de todo lo anterior, disfrutamos de la fotografía...

¿Qué podemos ver? Fácil pregunta, pero me temo que puede que sea muy extensa la respuesta… 

Intentaré resumir empezando por sus poblaciones:

Panticosa: Un precioso pueblo con un tradicional y bello casco antiguo pero, sobre todo, no podéis dejar de visitar su histórico balneario, cuyas aguas termales ya utilizaban los antiguos romanos.

Formigal: Es un importante centro turístico de montaña y esquí situado a 1.550 msnm. Pertenece al municipio de Sallent de Gállego y destaca por albergar una de las estaciones de esquí más grandes de España.

Lanuza: Es un pintoresco pueblo reconstruido junto al embalse del mismo nombre, conocido internacionalmente por albergar el escenario flotante del festival de música “Pirineos Sur”.

Sallent de Gállego: Es la capital del valle y es famosa por su arquitectura tradicional de piedra, su iglesia gótica y su ubicación a los pies de la majestuosa Peña Foratata.

Piedrafita de Jaca: Localidad rodeada por la Sierra de la Partacua, ideal para conocer historias antiguas de brujería y punto de inicio hacia el famoso Ibón de Piedrafita, del que ya os mostré algunas fotos. Una vez allí, no podéis dejar de visitar el Parque Faunístico de Lacuinaña del que también hablé de él en una anterior entrada. 

Tramacastilla de Tena y Sandiniés: Pequeñas y tranquilas poblaciones que actúan como auténticos balcones naturales con las mejores vistas del valle.

Si disponéis de unos cuantos días, cosa muy recomendable, os propongo unas preciosas rutas senderistas de menor a mayor dificultad:

Pasarelas de Panticosa: Un emocionante recorrido sobre estructuras colgantes metálicas ancladas en las paredes del cañón del río Caldarés.

Ibón de Piedrafita: Una ruta fácil y familiar que lleva hasta un hermoso lago alpino a los pies de los riscos de Peña Telera.

Ibones de Anayet: De nivel ya moderado, esta ruta asciende hasta un altiplano de origen volcánico con lagos y vistas espectaculares al pico Midi d'Ossau.

Picos del Infierno y Garmo Negro: Esto ya son palabras mayores… Son excursiones de alta montaña reservadas a montañeros experimentados que buscan superar los 3.000 metros de altitud.

Como podéis ver, en El Valle de Tena no solo se encuentra el mayor dominio esquiable de España con las estaciones de Esquí de Panticosa y Formigal, sino que también hay otros muchos maravillosos rincones por descubrir. Y que conste que me he dejado muchos más…

Datos de las tomas:
Cámara: Sony A7 II
Objetivo: Viltrox 20 mm. f/2.8

f/10 – 1/80 seg. – ISO 100

f/10 – 1/200 seg. – ISO 100

f/10 – 1/60 seg. – ISO 320 – Larga exposición creada en la edición

f/16 – 1/60 seg. – ISO 1000

f/11 – 1/60 seg. – ISO 200

f/8 – 1/60 seg. – ISO 500

f/11 – 1/250 seg. – ISO 100

f/11 – 1/60 seg. – ISO 125

f/11 – 1/60 seg. – ISO 250

f/11 – 1/5 seg. – ISO 1600 – Barandilla utilizada como trípode

f/11 – 1/60 seg. – ISO 200

f/16 – 1/60 seg. – ISO 100

f/11 – 1/80 seg. – ISO 100

f/16 – 1/60 seg. – ISO 125

f/10 – 1/200 seg. – ISO 100

f/10 – 1/200 seg. – ISO 100

f/10 – 1/200 seg. – ISO 100

f/11 – 1/250 seg. – ISO 100

f/11 – 1/250 seg. – ISO 100

jueves, 20 de agosto de 2026

12 de agosto de 2026, 20:29 horas

Sí ya sé, otra foto más del eclipse… pero, como todas las fotos tienen una historia y ésta además la he vivido en primera persona, os la voy a contar.

En un principio no tenía previsto realizar fotos de este acontecimiento. Ya las hice del ocurrido en marzo de 2.015 y, la verdad, los resultados me dejaron un poco frío… Pero el de este año, después de oír machaconamente día tras día la palabra eclipse, se me fue despertando el gusanillo de volverlo a intentar.

Como no quería repetir la experiencia anterior sacando fotos solo del eclipse, quise situar a un protagonista que acompañara a los astros en la imagen. Como no podía ser de otra forma, desde el primer momento pensé en el castillo de Sádaba. Ahora tocaba buscar una ubicación donde lo pudiera situar debajo de los astros en el momento preciso del eclipse total. Con la ayuda de Photopills busqué un lugar donde pudiera tener en línea el castillo con el eclipse. Lo hallé en el camino que va desde el propio castillo al Canal de las Bardenas; solo quedaba saber si lo podría ver o, por el contrario, quedaría oculto por el propio castillo ya que, al estar situado sobre un montículo rocoso, cabía la posibilidad de que éste lo ocultara.

Planificación con la aplicación para buscar el punto de toma (punto rojo)

El día 10 me acerqué a la posición seleccionada para ver, a través de la realidad aumentada de la que dispone la aplicación, la posición aproximada de los astros en ese momento y la focal que debería de utilizar. El resultado aún me animó todavía más ya que el eclipse quedaba justamente encima del castillo y con una focal que rondara los 50-70 mm. tendría margen de sobra para poder reaccionar en caso de que me fallaran las previsiones.

Desde el punto de toma con focal de 70 mm.

Realidad aumentada: Posición aproximada de los astros

Y llegó el día... Me advirtieron que habían llegado muchos forasteros a la zona del castillo, y ¡oye!, a ver si después de tener todo preparado, algún otro aficionado me había quitado el sitio… Inmediatamente me acerqué a la ubicación, pero todo fue una falsa alarma.

Antes de que empezara la luna a “morder” el sol, nos acercamos a la ubicación. Solo estábamos una buena amiga, mi mujer y yo. Lo iba a disfrutar en la más completa tranquilidad y en buena compañía. ¿Qué más se puede pedir? 

Planté el trípode, monté la cámara y a esperar…

Fuimos observando todas las fases del eclipse. Conforme pasaba el tiempo, la luz iba bajando de intensidad y las sombras, cada vez más, se hacían más borrosas, como si hubiera varias juntas… 

Y llegó el momento: La ocultación total. Me quité las gafas de protección y oprimí el obturador de mi cámara; disponía de 50 segundos para hacer cuantas fotos pudiera. Se abrió la cortinilla y 1, 2… 5 segundos… ¡y ésta que no cerraba…! Me puse tan nervioso que empecé a oprimir continuamente el obturador de mi cámara. ¿Qué pasaba? ¿Se había estropeado…? En ese momento comprendí que la luz había bajado tanto que la exposición se había alargado a 15 segundos que, unido a otros tantos que hace la cámara para la reducción de ruido por exposiciones largas, hacía un total de 30 segundos de obturación. Ese fue el único criterio que había dejado a la elección de la cámara y queda claro que "había metido la pata..." Apenas me quedaba tiempo para un nuevo intento. 

Sony A7 II + Sony-Zeiss 24-70 mm. f/4 - 70mm. - f/10 - 15 seg. - ISO 100

Quería mirar para disfrutar del momento, pero también quería tener la foto. En las más de las ocasiones los nervios siempre suelen jugar una mala pasada y, nuevamente por error, oprimí dos veces el obturador de la cámara con lo que, con total seguridad, habría trepidado el resultado. Aunque sabía que el movimiento había sido ligero, no quise ni comprobarlo a través de la pantalla trasera de mi cámara. Me encontraba frustrado y pensé que ya lo vería más tranquilamente frente al ordenador y comprobaría las posibilidades que tenía esa captura. Bueno, si no tenía la foto, por lo menos habíamos disfrutado de una experiencia única que no se volvería a repetir.

Al día siguiente descargué las fotos y comprobé que la segunda, aunque algo movida, podría recuperarla en los trabajos de edición.

Además, al tener la suerte de haberla tomado cuando ya empezaba a salir nuevamente el sol y al chocar su resplandor con una de las almenas del castillo, se formó un precioso destello en forma de estrella (sunstar), que hace que todavía me impacte más el resultado… ¿Suerte? Bueno, la verdad es que tuve una de cal y otra de arena…

Fotos del castillo tengo muchas, quizás demasiadas, y casi todas mejor compuestas… Pero todas ellas las puedo repetir; esta no…  

Sony A7 II + Sony-Zeiss 24-70 mm. f/4 - 70mm. - f/10 - 10 seg. - ISO 100

lunes, 3 de agosto de 2026

La disposición de los colores

"No es preciso que insista sobre la importancia que tienen los colores en fotografía. Por lo general nos gustan más los tonos cálidos porque los asociamos a la proximidad, tanto en términos de distancia física como por su influencia psicológica. En el otro extremo del espectro, el azul del cielo, por ejemplo, es sinónimo de lejanía para el cerebro. En la composición final la disposición de los colores y la superficie que ocupa cada uno no solo influye en el aspecto formal de la imagen, sino también en el contenido"

Autor: Chesús Asín
Cámara: Sony A7II
Objetivo: Sigma 90 mm. f/2.8 macro + Adaptador K&F Concept
EA: Estabilizador de cámara activado

f/2.8 – 1/60 seg. – ISO 800 – EA

f/2.8 – 1/320 seg. – ISO 1600

f/2.8 – 1/60 seg. – ISO 125 – EA

f/2.8 – 1/60 seg. – ISO 160 – EA

f/5.6 – 1/640 seg. – ISO 1600

f/2.8 – 1/60 seg. – ISO 800 – EA

f/2.8 – 1/50 seg. – ISO 1600 – EA

f/2.8 – 1/250 seg. – ISO 1600