miércoles, 13 de mayo de 2026

Capadocia

Cuando llegamos a Capadocia tuvimos la sensación de que el tiempo se había detenido hace años. Nos encontramos un paraje que bien parece haber sido diseñado por la imaginación de un niño pequeño y esculpido por seres fantásticos… No es solo un lugar, es un entorno onírico que desafía la lógica y donde la naturaleza y la historia se abrazan.

Lo primero que visitamos fue Uchisar, el punto más alto de toda la región. Cuando vimos desde el autobús que nos trasportaba su inmensa fortaleza natural tallada en roca volcánica, nos hizo sentirnos como parte del rodaje de una de esas películas de ciencia ficción. No es una construcción convencional, es un coloso natural, una fortaleza troglodita perforada con innumerables túneles y habitaciones excavadas en la toba volcánica. 

Desde el interior de esa fortaleza tienes una visión panorámica de toda la Capadocia: el Valle de las Palomas, el Valle Rojo, las Chimeneas de las Hadas… y, como no, el pueblo de Uchisar. Nuevamente la imaginación me llevo a una escena que sabía que no iba a suceder: Vivir un atardecer desde esa ubicación… eso hubiese sido un magnífico colofón a la visita de Capadocia… Pero no pudo ser, es lo que tienen los viajes organizados… 

Después de hacer un alto en el camino para reponer fuerzas, nos dirigimos al valle de las Chimeneas de las Hadas, unas estructuras cónicas de hasta 40 metros de altura, coronadas por rocas duras que actúan como sombreros y que parecen unas setas gigantes de piedra. Muchas de esas “setas” fueron convertidas en capillas y viviendas de antiguos monjes que buscaban refugio y silencio. Hay una leyenda que asegura que las hadas se escondieron en su interior y que al pasear en silencio por esos valles se pueden escuchar sus susurros… Otra de las sensaciones que no pudimos vivir… 

Capadocia te puede enseñar que la piedra puede tener forma de cuento. Es un escenario que te obliga a pausar, respirar y maravillarte con la creatividad de la erosión y la resistencia humana.


Datos de las tomas:
Cámara: Sony A7 II
Objetivo: Sony-Zeiss 24-70 mm. f/4 ZA OSS

24 mm. – f/9 – 1/160 seg. – ISO 100

26 mm. – f/10 – 1/200 seg. – ISO 100

24 mm. – f/10 – 1/250 seg. – ISO 100

55 mm. – f/10 – 1/160 seg. – ISO 100

30 mm. – f/11 – 1/200 seg. – ISO 100

28 mm. – f/8 – 1/320 seg. – ISO 100

52 mm. – f/9 – 1/400 seg. – ISO 100

27 mm. – f/9 – 1/250 seg. – ISO 100

39 mm. – f/9 – 1/160 seg. – ISO 100

63 mm. – f/9 – 1/320 seg. – ISO 100

34 mm. – f/11 – 1/125 seg. – ISO 100

26 mm. – f/10 – 1/200 seg. – ISO 100

34 mm. – f/10 – 1/160 seg. – ISO 100

33 mm. – f/10 – 1/320 seg. – ISO 100

67 mm. – f/7.1 – 1/125 seg. – ISO 100

26 mm. – f/10 – 1/320 seg. – ISO 100

26 mm. – f/10 – 1/400 seg. – ISO 100

35 mm. – f/10 – 1/500 seg. – ISO 100

24 mm. – f/10 – 1/400 seg. – ISO 100

55 mm. – f/10 – 1/400 seg. – ISO 100

50 mm. – f/10 – 1/320 seg. – ISO 100

70 mm. – f/4.5 – 1/250 seg. – ISO 100

martes, 5 de mayo de 2026

Fotografías al peso...

"Jamás participes en concursos fotográficos en cuyas bases se indique que los organizadores se quedan con los derechos de explotación de las fotografías. Oficinas de turismo y empresas que desean hacerse con un patrimonio fotográfico sin pagar nada convocan estos certámenes, a menudo ofreciendo premios ridículos, comparado con el valor de lo que se apropian. Hazlo por dignidad y porque tus fotografías no tienes por qué regalarlas a quien pretende obtenerlas a peso"


Datos de las tomas:
Autor: Chesús Asín
Ubicación: Sádaba (Zaragoza)
Cámara: Sony DSLR A700
Objetivo: Samyang 8 mm. f/3.5 Fisheye  (12 mm. eq. en FF)

f/11 – 1/250 seg. – ISO 200

f/11 – 1/60 seg. – ISO 200

f/11 – 1/200 seg. – ISO 200

f/11 – 1/500 seg. – ISO 200 – CE: -1 EV

f/11 – 1/400 seg. – ISO 200 – CE: -1 EV

f/11 – 1/400 seg. – ISO 200 – CE: -1 EV - Recorte en formato 1/2

viernes, 24 de abril de 2026

El ciclo de los sueños

Llega el otoño con su manto dorado,
pintando el paisaje de miel y marrón,
las hojas danzan en un baile pausado,
trayendo calma al viejo corazón.

Se siente en el aire un suspiro callado,
el viento soplador se lleva el calor,
descansa el campo del sol fatigado,
en un sueño suave de otoño y color.

Mas luego se desvela, tras el invierno,
la primavera joven con su despertar,
un lienzo de verde, divino y eterno,
que aroma de flores vuelve a regalar.

El ciclo se cierra, la vida renace,
del otoño de oro a la flor de abril,
el alma se alegra, el tiempo rehace,
un paisaje nuevo, ligero y sutil.

Texto generado por IA (Google Gemini)

Datos de las tomas
Autor: Chesús Asín
A – Sony A7II + Adaptador K&F Concept + Nikkor 50 mm. f/1.8 Ai
B – Sony A7II + Viltrox 20 mm. f/2.8
C – Sony A77 + Sigma 90 mm. f/2.8 Macro (135 mm. eq. en FF)

A – f/5.6 – 1/800 seg. – ISO 100

B – f/2.8 – 1/125 seg. – ISO 100

C – f/8 – 1/250 seg. – ISO 100

A – f/1.8 – 1/640 seg. – ISO 100

C – f/10 – 1/320 seg. – ISO 100

A – f/1.8 – 1/640 seg. – ISO 100

C – f/8 – 1/250 seg. – ISO 100

A – f/2.8 – 1/500 seg. – ISO 100

C – f/8 – 1/160 seg. – ISO 100