lunes, 23 de marzo de 2026

Pamukkale

Piscinas naturales de un blanco inmaculado, aguas de un intenso color verde esmeralda, cascadas que vierten sus aguas hacia el valle inferior… Una auténtica fantasía obra, en parte de la geología y en parte de la mano del hombre, que atrae a millones de turistas. Hoy toca visitar uno de los lugares más impresionantes de Turquía y que está declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Todo esto suena muy atractivo, ¿verdad?. Bueno, bueno, por partes…

Pamukkale se encuentra en la antigua ciudad de Hierápolis; un auténtico centro termal fundado por los griegos clásicos para aprovechar los beneficios medicinales de las aguas termales que, con el paso del tiempo, refundaron los romanos para el disfrute de sus nobles en el periodo vacacional.

Este complejo arqueológico es un auténtico museo al aire libre: El Tempo de Apolo, los baños romanos, la necrópolis… Pero lo que más nos llamó la atención fue el anfiteatro. Esta impresionante obra fue construida en el siglo III bajo el reinado de Séptimo Severo y tiene una capacidad para unas 12.000 personas. Aunque hay que subir una empinada cuesta para disfrutar del lugar y de las vistas que desde allí se divisan, el esfuerzo bien merece la pena…

Pero Pamukkale es conocido principalmente por otro motivo. La traducción del turco ya nos puede dar alguna pista: "Castillo de Algodón"... Son unas formaciones geológicas en forma de cascada que se han creado por la acumulación de restos de bicarbonato y calcio, llegando a formar, a lo largo de milenios, esa espectacular geología. Para entenderlo de forma rápida y sencilla, se podría decir que es lo que ocurre en las cuevas subterráneas con las estalagmitas y estalactitas, pero en el exterior…

Habíamos visto fotos del lugar que se acercan mucho a la descripción con la que comienzo esta entrada, pero la realidad que vivimos fue un poco distinta... El agua no bajaba por todo el valle, ni todo estaba cubierto de piscinas naturales; sino que lo hacía por una pequeña zona donde se acumulaba todo el gentío que viene a disfrutar del lugar. Esto nos causó una sensación un tanto extraña. A ver si me explico, no es que nos causara una decepción, ni mucho menos; pero sí que esperábamos disfrutar de lo que habíamos visto en esas preciosas fotos con las que se publicita el lugar… No encontré respuesta del motivo, pero imaginé que era época de sequía y no bajaba agua suficiente… Quizás lo haría en otra temporada…  

Al día siguiente continuamos viaje hacia la región de Capadocia. Saliendo del hotel nos sorprendió un precioso paisaje: Un cielo lleno de globos aerostáticos cuyos tripulantes estarían, sin duda alguna, disfrutando de unas preciosas vistas de Pamukkale. Pensé que quizás, no tardando mucho, seríamos nosotros los que gozaríamos de esa experiencia... Pero bueno, seguro que eso será tema para una próxima entrada...  

Datos de las tomas:
Cámara: Sony A7 II
Objetivo: Sony-Zeiss 24-70 mm. f/4 ZA OSS
EA: Estabilizador de cámara activado

24 mm. – f/4 – 1/1250 seg. – ISO 100

47 mm. – f/11 – 1/200 seg. – ISO 100

24 mm. – f/5 – 1/40 seg. – ISO 1600

24 mm. – f/5 – 1/25 seg. – ISO 1600 – EA

24 mm. – f/5 – 1/25 seg. – ISO 1600 – EA

70 mm. – f/10 – 1/400 seg. – ISO 100 – Recorte en formato 1/2

27 mm. – f/10 – 1/250 seg. – ISO 100

66 mm. – f/10 – 1/320 seg. – ISO 100

32 mm. – f/10 – 1/400 seg. – ISO 100

70 mm. – f/10 – 1/250 seg. – ISO 100

24 mm. – f/10 – 1/125 seg. – ISO 100

24 mm. – f/10 – 1/160 seg. – ISO 100

45 mm. – f/9 – 1/80 seg. – ISO 100

24 mm. – f/9 – 1/160 seg. – ISO 100

24 mm. – f/10 – 1/250 seg. – ISO 100

24 mm. – f/22 – 1/60 seg. – ISO 160

24 mm. – f/11 – 1/100 seg. – ISO 100

46 mm. – f/11 – 1/100 seg. – ISO 100

70 mm. – f/11 – 1/100 seg. – ISO 100

24 mm. – f/11 – 1/80 seg. – ISO 100

24 mm. – f/5 – 1/320 seg. – ISO 100

70 mm. – f/5 – 1/250 seg. – ISO 100

miércoles, 11 de marzo de 2026

El caravasar de Sultan Han

La Ruta de la Seda fue una red de rutas comerciales entre Europa y Asia que fomentaba el intercambio de bienes, cultura, lenguas y religiones. Funcionó desde el siglo II a.d.C. hasta mediados del siglo XV d.d.C. Una parte decisiva en el desarrollo de esa ruta fue la construcción de caravasares.

Los caravasares eran antiguas posadas fortificadas situadas en los caminos comerciales. Fueron fundamentales para el intercambio cultural y comercial durante siglos; son los verdaderos antecesores de los modernos y actuales hoteles y hostales de carretera. Distaban unos 30 ó 40 kilómetros entre ellos (el recorrido que se podía hacer en una jornada en camello) y ofrecían alojamiento seguro, comida y refugio a comerciantes, a sus animales y a las mercancías que transportaban. Estos edificios tenían grandes murallas, patios centrales, baños e incluso mezquita.

El caravasar que os mostramos es el de Sultan Han, construido en 1238. Es el más grande y mejor conservado y, actualmente, es el más visitado debido a su excelente estado de conservación y porque está cerca de la zona de Capadocia

Para acceder a su interior debemos traspasar su imponente portal de piedra tallada con motivos geométricos y florales. Tras ello, accederemos a un gran patio central rodeado de salas que se utilizaban para dormir, comer y cocinar; en el centro se ubica una sala de oración. 

Al fondo del patio se encuentra el establo; una impresionante y grandiosa sala llena de arcos, cúpulas y pilares donde se guardaban camellos, caballos y las mercancías de las caravanas.

Su visita nos hizo imaginar un pasado de leyenda: intrépidos viajeros cruzando exóticas tierras para trasladar sus mercancías, información y cultura de una parte a otra del mundo. Si viajáis a Turquía, es una cita obligada para conectar con la historia de la Ruta de la Seda y entender el antiguo comercio…

Datos de las tomas:
Cámara: Sony A7 II
Objetivo: Sony-Zeiss 24-70 mm. f/4
CE: Compensación de la exposición

30 mm. – f/10 – 1/320 seg. – ISO 100 – CE: -1 EV

24 mm. – f/10 – 1/320 seg. – ISO 100 – CE: -1 EV

24 mm. – f/11 – 1/320 seg. – ISO 100

24 mm. – f/11 – 1/320 seg. – ISO 100

33 mm. – f/10 – 1/320 seg. – ISO 100

25 mm. – f/22 – 1/125 seg. – ISO 100 – CE: -1 EV

24 mm. – f/11 – 1/80 seg. – ISO 100

25 mm. – f/7.1 – 1/30 seg. – ISO 1600

51 mm. – f/4.5 – 1/60 seg. – ISO 1600

25 mm. – f/7.1 – 1/30 seg. – ISO 1600

24 mm. – f/7.1 – 1/40 seg. – ISO 1600

24 mm. – f/7.1 – 1/50 seg. – ISO 1600

jueves, 26 de febrero de 2026

Con ojos de turista

Os propongo un pequeño paseo por el casco histórico de Sádaba (Zaragoza). Si os animáis, cosa muy recomendable, viajaréis al pasado a través de sus calles de trazado medieval, donde encontraréis casas blasonadas, casonas nobles (como Casa Cortés – siglo XVI) e incluso restos de la antigua muralla medieval. 

Vamos a ello... 

Comenzaremos nuestro paseo dejando el coche en el parking público situado (si venís de la cercana localidad de Ejea de los Caballeros) a la entrada del municipio. Allí mismo, dependiendo de la hora en que lleguéis, se encuentra el Bar Restaurante Atilios, con menú diario y comida abundante y casera. 

Saldremos hacia la carretera para cruzar el “puentico”, un pequeño puente metálico que nos traslada directamente al mismo casco histórico. Tras cruzarlo, detrás de las escuelas se encuentra el lavadero, el abrevadero y la fuente, nuestra primera parada…

Seguiremos camino por la calle Capitán Salvo hacia la Plaza Alta. A la derecha, si ya hemos hecho gana y no podemos esperar, tenemos el Casino de Sádaba donde también ofrecen cocina casera. Si todavía no nos ruge la “tripica”, caminaremos por la calle Barrio Verde Alto hasta llegar a la impresionante iglesia de Santa María. Y puedo decir IMPRESIONANTE así en mayúsculas, ya que está considerada como uno de los mejores ejemplos de la arquitectura gótica aragonesa y que influyó en la construcción de otras iglesias de la comarca de las Cinco Villas. Si tenéis suerte, incluso la podréis encontrar abierta para disfrutar de su interior.

Tomaremos la calle Hornos para, tras alcanzar la calle Alberca, girar a mano derecha para llegar a la Hospedería de Sádaba. Situada en una antigua casa noble (Casa Cortés), es el lugar de referencia para alojarse, comer o cenar en su terraza, siempre y cuando el tiempo lo permita…

Después de comer, o antes según os pille, podéis seguir paseando por sus estrechas calles con un claro sabor histórico que ciertamente os trasladarán al medievo. Pero Sádaba no se acaba allí… Hace un tiempo ya que publiqué unas entradas de los lugares más interesantes para visitar en esta localidad, y sobre todo de su castillo, una imponente fortaleza del siglo XIII que bien merece una detallada visita...
 
Datos de las tomas:
Cámara: Sony A700
Objetivo: Samyang 8 mm. f/3.5 Fisheye (12 mm. eq. en FF)
Corrección de la perspectiva en la edición.
EA: Estabilizador de cámara activado


f/11 – 1/125 seg. – ISO 200

f/11 – 1/80 seg. – ISO 200

f/11 – 1/50 seg. – ISO 200 - Recorte en formato 1/2

f/11 – 1/4 seg. – ISO 200 – EA

f/11 – 1/250 seg. – ISO 200

 f/11 – 1/80 seg. – ISO 200

f/11 – 1/80 seg. – ISO 200

f/11 – 1/250 seg. – ISO 200

f/11 – 1/250 seg. – ISO 200

f/11 – 1/30 seg. – ISO 200 

f/11 – 1/10 seg. – ISO 200 – EA

f/11 – 1/13 seg. – ISO 200 – EA