viernes, 6 de julio de 2012

Castillo de Sádaba

Se encuentra erguido sobre una roca, en lo alto de un pequeño cerro, en la localidad de Sádaba, en la comarca de Cinco Villas, a 90 kilómetros al norte de Zaragoza, a 20 kilómetros del municipio de Ejea de los Caballeros y en la frontera con la comunidad autónoma de Navarra. El castillo está elevado unos quince metros sobre la villa que estuvo en un principio a sus pies, pero en el siglo XV se trasladó al otro lado del río.

Es de estilo bajomedieval con decoraciones cistercienses del siglo XIII. No muestra elementos defensivos, las saeteras y los vanos son escasos y no posee matacanes. Como propias defensas tiene el grosor de sus muros, con torres cuadradas rematadas en almenas; a parte del acceso en recodo, de influencia árabe.

Se aprecia en él la transición del modelo de castillo arcaico -entendido como una torre principal al interior del recinto amurallado-, pasando a ser una especie de ciudadela defendida por torres y muros en su periferia. Responde a una nueva tipología de fortalezas que por aquel entonces se levantaban en algunas partes de Europa, y conocido como «Formula de Felipe Augusto».

Su historia:
La zona de Sádaba se empezó a repoblar en el siglo XI. En 1099 eran sus señores García Garcés y su esposa Blanquita (o Velasquita). R. del Arco publicó un documento firmado por Alfonso I en 1125 que hablaba del castillo. Sin embargo la fortaleza actual no puede coincidir por estilo con la del siglo XII, por lo que se considera que hubo un castillo anterior al actual datado en el año 1125, fundado por Alfonso I El Batallador. En 1159 era propiedad de un hijo de los señores, Don Pedro García, lo que significaba un señorío hereditario, algo nada común en Aragón durante el siglo XII.

Durante la minoría de edad de Jaime I de Aragón, Arnaldo de Alascún tiranizaba a los vecinos de Sádaba y realizaba correrías por la contigua Navarra, por la que Sancho VII "El Fuerte" actuó militarmente contra él y puso a Sádaba bajo su protección en 1215, coincidiendo con el reinado del poderoso Jaime I El Conquistador, benevolente con el reino de Navarra debido a su fuerte endeudamiento, propio y por herencia paterna con el monarca navarro.

En 1221, tuvo que repetir la operación contra el hijo de anterior, Fortanet de Alascún, y su madre María, los cuales entregaron la villa a perpetuidad. En 1223 ya figuraba Fernando de Leret como tenente en «Sádaba Nueva». Lo que incita a pensar que fue entonces cuando se construyó la fortificación actual. Su sucesor Teobaldo I devolvió la villa y el castillo a Fortanet en 1244, a ruegos del conde de Verán, pero con todas las obligaciones de un vasallo. Sádaba volvió a Aragón por solicitud de sus vecinos en 1261. Años después se puso en armas por la guerra contra Navarra y Francia en 1283.

Existe un documento de 1302 que revela que Jaime II debía 1.200 sueldos a Jordana Savial de Morgia, esposa de Ramiro Sánchez de Antillón, quienes habían comprado el castillo de Sádaba, y que entonces lo custodiaba G. de Castell Nou.

En la Guerra de los Dos Pedros, fue uno de los entregados en rehenes a Carlos II de Navarra durante las negociaciones entre ambos reyes. Pedro IV vendió la villa a Francisco de Villanueva en 1384, pero los vecinos compraron su libertad en 1399 y Sádaba ya no volvió a salir de la Corona de Aragón. En 1452 volvió a sufrir ataques navarros, al igual que otras localidades fronterizas.

Datos de las tomas:
Cámara: Sony DSLR-A700
Objetivo: Samyang 8 mm. Fisheye (12 mm. eq. en 35 mm.)
Diafragma: f/11
Velocidad: 1/125
ISO 100

Cámara: Sony DSLR-A700
Objetivo: Samyang 8 mm. Fisheye (12 mm. eq. en 35 mm.)
Diafragma: f/11
Velocidad: 1/100
ISO 100

Cámara: Sony DSLR-A700
Objetivo: Samyang 8 mm. Fisheye (12 mm. eq. en 35 mm.)
Diafragma: f/11
Velocidad: 1/250
ISO 100

Cámara: Sony DSLR-A700
Objetivo: Samyang 8 mm. Fisheye (12 mm. eq. en 35 mm.)
Diafragma: f/11
Velocidad: 1/320
ISO 100


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